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LECCIÓN   3.13 
La predicación según el diseño.
 
La palabra “diseño” es un témino italiano, que a su vez desciende del latín “designio”. Hace referencia a dar nombre, señalar o marcar.
 
En primera instancia la palabra diseño hace referencia a un boceto, bosquejo o esquema que se desarrolla en la mente y se plasma en un soporte material, antes de concretar la producción definitiva.
 
Por lo general, cuando hablamos de diseño nos viene a la menta una variedad de figuras, cuadros, diagramas y estructuras abstractas o reales de cualquier contexto o disciplinas profesionales, como la arquitectura, la ingeniería o la industria.
 
Sin embargo, el diseño se refiere es a la búsqueda de la solución de problemas,  de hechos o de acontecimientos, con el fin de mejorar las condiciones del bienestar humano.
 
Por su parte, el objetivo de la predicación es que lleguemos a conocer a Dios, que aprendamos a relacionarnos con El y a que seamos obedientes en responder a su voluntad. 
 
No se trata simplemente de estructurar la predicación para que tenga un impacto en los oyentes. La estructura hace referencia al tema, el título, la intruducción, el desarrollo y las conclusiones.
 
Es decir, la estructura apunta al bosquejo de la predicación. En cambio el diseño se refiere a la forma estética de comunicar el contenido. 
 
Por eso la predicación tiene un diseño. El predicador determina y especifica concientemente la intensión de su predicación. Busca un objetivo. Define el propósito que motiva a su acción. No deja los resultados y las consecuencias al azar.
 
Una predicación identifica un tema, presenta la realidad a la luz de la Palabra de Dios y proyecta compromisos y tareas con el fin de satisfacer evidentes necesidades en la audiencia.
 
Una predicación con un buen diseño, posibilita y propicia que el mensaje sea entendido por el auditorio. El mensaje de la predicación  viene de Dios y hay que acondicionarlo al entendimiento humano.
 
El único lenguaje que tenemos para hablar de Dios, de la salvación, de su gracia, de su carácter, es el lenguaje humano. La predicación está diseñada por la estructura del lenguaje humano, el cual es un medio para expresar el mensaje divino.
 
Los mismos apóstoles de Jesús quedaron satisfechos cuando el Maestro les habló con lenguaje preciso:
 
"Por fin hablas con claridad y no en sentido figurado" (Juan 16:29).
 
Mediante el razonamiento y la experiencia personal, el predicador escucha a Dios en su Palabra y acondiciona el mensaje de Dios, para que la humanidad lo pueda entender:
 
"Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas. Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo" (Hebreos 1:1-2).
 
Ya sean apóstoles, profetas, evangelistas, pastores o maestros (Efesios 4:11), todos tienen la misión de predicar el mensaje de Dios para la edificación de toda la iglesia a la medida de su Palabra, quien es Cristo nuestro Señor (Efesios 4:12-13). 
 
La predicación según el diseño, consiste en transmitir la mirada de Dios sobre la humanidad, teniendo en cuenta la historia, las circunstancias y el momento contemporáneo, para que pueda ser entendido:
 
"Ahora entendemos que sabes todas las cosas y que no es necesario que nadie te pregunte nada. Por eso creemos que viniste de Dios" (Juan 16:30).
 
El predicador son los ojos de Dios. Es quien lleva a la audiencia a ver los hechos, los acontecimientos y la realidad con la mirada de Dios.  Muy parecido al acontecimiento de Moisés cuando le pidió a Dios que le mostrara su gloriosa presencia, y Dios le dijo:
 
"Párate cerca de mí, sobre esta roca. Cuando pase mi gloriosa presencia, te esconderé en la grieta de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Después retiraré la mano y dejaré que me veas por detrás; pero no se verá mi rostro" (Exodo 33:21-23).
 
Se sugiere que el rostro de Dios nadie lo ve, sino a través de un mediador. Antes fue Moisés, luego los profetas y por último el mediador fue Cristo y ahora sus sucesivos predicadores.
 
El diseño en la predicación aporta la creatividad para no hacer lo mismo siempre, repetitivo y mecánico. Pues nadie puede entender un mensaje con un lenguaje de antaño. Por eso se siguen haciendo traducciones actualizadas de la Biblia.

A medida que la humanidad va evolucionando, el mensaje tiene que ir acorde con el pensamiento actual. El predicador busca obtener buenos resultados de su oficio y despierta reacciones, al estilo de Pablo en Atenas (Hechos 17:32-34)
 
La predicación, mediante el diseño, desea obtener resultados diferentes haciendo las cosas de manera distinta. Rompe paradigmas y adapta el mensaje a las necesidades de los oyentes, como lo hizo Pablo con los ateniences.
 
El contenido del mensaje de la predicación es siempre el mismo. Jesucristo, quien es la Palabra revelada permanece inmutable:
 
"Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. Así que no se dejen cautivar por ideas nuevas y extrañas" (Hebreos 13:8-9).
 
Lo que cambia es el diseño de la predicación. Para lo cual es necesario plantear la intención de la predicación y crear un ambiente adecuado para exponer el mensaje.
 
El predicador debe tener claro el lugar central de la predicación en la vida de la Iglesia.
 
Ademas, de saber interpretar los textos bíblicos, de diseñar sermones expositivos, narrativos y temáticos, el predicador debe proyectar  y guíar a la humanidad hacía Dios.
 
A diferencia del artista, que es más espontáneo y sus acciones pueden no estar justificadas, el predicador sí debe dar razón y entregar cuentas de sus resultados. Por eso es un diseñador.

El predicador observa y analiza el medio en el cual se desenvuelve el ser humano, descubre sus necesidades, sus prioridades y propone alternativas de solución, por medio de planos mentales, maquetas verbales y expresiones visuales.
 
El predicador es un diseñador que construye realidades y ejecuta proyectos con la idea inicial que Dios le confía.

La predicación siempre debe ser nueva en su forma y útil en sus efectos. Soluciona problemas. El predicador planea, organiza, relaciona y controla el mensaje. La comunicación verbal la hace visual.

El predicador echa mano de la intuición para comprender las cosas al momento que se presenten. Con poco razonamiento, escasas explicaciones y mínimo tiempo para analizar, puede dar una respuesta evidente, inmediata y directa que satisfaga a la audiencia.
 
El predicador tiene reacciones repentinas y súbitas sensaciones, fruto de la creencia, la meditación de la palabra de Dios y la práctica permamente de la oración.
 
El predicador es un expertor en la innovación de mensajes. Sinteza temas. Ordena ideas. Transforma situaciones. Usa los recursos que lo circundan. Plantea nuevas formas, crea interpretaciones y genera significados novedosos.
 
El predicador sabe mantener el control visual, verbal y anímico a la hora de entregar el mensaje. Consigue el máximo provecho, control y efectividad en los resultados del mensaje.
 
Sabe valorar el tiempo. Diseña cuanto tiempo es util para que el mensaje llegue, interese, se guarde y se viva en el oyente.
 
El predicador sorprende por su espontaneidad, pero jamás improvisa. La genialidad no inventa fábulas. Se invierte mucho tiempo para plantear, elaborar y componer una predicación eficaz.

El predicador sabe de antemano lo que va a transmitir. Conoce el auditoria al que se va a dirigir. Se familiariza con el escenario y se siente cómodo con la decoración del espacio y la atmosfera del lugar donde va a predicar.

El diseño de la predicación no sólo busca la estética o lo artístico, sino la aplicación práctica, el beneficio y la utilidad de la predicación.
 
Por eso, aunque en la predicación se usan recursos funcionales y se acude a estrategias tecnológicas de comunicación, la ingeniería, la ciencia y el arte, lo más importante es que la forma del mensaje, tenga un fundamento.
 
El predicador al diseñar el mensaje, primero observa, investiga, analiza,  ajusta, modela, lega, otorga, dota, cede, transmiti, dispone y luego define el tema que va a predicar.

La predicación en su diseño integra instrumentos técnicos, sociales y económicos. Incluye necesidades biológicas, con efectos psicológicos y materiales. Incorpora formas, colores, volumen y espacio. Todo ello pensado e interrelacionado con el medio ambiente que rodea a la humanidad.

La predicación es bilateral. El emisor y el receptor interactúan. Y entre los perceptores del mensaje también hay interacción. Por medio de la predicación los seres humanos se relacionan debido a sus costumbres, sus hábitos, sus anhelos y sus sueños.


Décimo Cuarto Examen:

¿Qué es la predicación según el diseño?
 
Opción 1 Es la estructura y el bosquejo permanente del mensaje.
Opción 2 Se refiere a la forma estética de comunicar el contenido.
Opción 3 Consiste en buscar impactar a los oyentes con novedades.
Opción 4 Incorpora formas, colores, volumen y espacio por belleza.